Existió la historia de dos corazones marcados por el destino, desde la creación del universo estos seres fueron elegidos para estar uno junto al otro. Pero el destino cruel y envidioso los sedujo con sus palabras y con una manzana. Los dos seres fueron castigados y separados por la eternidad.
El amor y el perdón hablaron con el creador, "estos jóvenes no pueden estar separados mas… perdónalos y déjalos amar una vez mas". Durante mucho tiempo escucho estas palabras y compadecido de sus creaciones les otorgo una oportunidad, los regresaría a la tierra para que se pudieran amar.
El destino envidioso al ver que los dos seres volverían a nacer, sentía la rabia correr por su cuerpo, sus planes de separarlos se estaban arruinando, esto no podía ser, el debía intervenir…
Un bello día de primavera latieron dos corazones a la par, como si fuesen impulsados a compartir su existencia una vez más.
Pero destino cruel esto tú no lo permitirías jamás…
Una bella joven de rubios cabellos tan dorados como el sol, y de ojos azules como el cielo, ha crecido por 15 largos años, tan hermosa como una dulce rosa que nunca existió, de sentimientos nobles, amada por quienes la rodean, pero tiene un oscuro secreto…
Un joven de características similares, unido a ella por algo más que el amor… le quema en el alma su secreto.
Llegaron casi al mismo tiempo a la tierra, sus corazones latieron con un segundo de diferencia, y antes de nacer sabían que sus destinos debían estar unidos.
Pero el destino cruel intervino una vez más.
Al ir creciendo, la alegría los embargaba al estar juntos siempre, muy pronto comprendieron la traición echa hacia ellos, una vez mas fueron engañados…
Su corazón no solo latía como uno solo, también compartían rostro y sangre… hermanos los dos, imposible amar con tus fuerzas algo que comete traición al creador.
Len: Esta enfrenta cometida a los dos, no puede ser obra de dios…
Rin: El nos ama… nos perdono y nos unió…Pero alguien nos traiciono…
Len: Te amo, más allá de la razón, pero no puede ser nuestro amor, quizás al volver a la eternidad, seamos libres de amarnos….
Rin: Morir… no suena tan mal si nos otorga la libertad de amarnos sin limites.
Pasaban los días y el amor los consumía, sus mentes estaban perdidas, el amor cegaba sus sentidos.
Paseando una tarde, sus cuerpos se tocaron por accidente, y al estar tan cerca sus miradas se cruzaron, en los ojos de ella se pudo leer "Locura" sin importar nada mas se abrazo a su hermano y soltándose a llorar grito:
"¡Mi pecho arderá, mis ojos lloraran y aun así a mi lado Tu no estas!"
El joven tratando de contener la poca cordura que tenía el abrazo y sonriendo le dijo:
"A tu lado siempre estaré, eternamente te amare, pero esta sociedad es algo que aun no comprenderá, amor entre hermanos es una castigo fatal"
La tierna jovencita ya no escuchaba sus palabras, los dos solos en un pasaje del bosque estaban, junto al árbol más grande y hermoso que pudiese existir, una cama de suaves hojas a sus pies, y el hombre amado ante ella, ¿Qué más pudiera pedir?
Len: veo en tus ojos la locura y el amor que me profesas… ¿Pero cometer el mismo pecado una vez más?
Rin: No me importa traicionar a quien mas nos amo, por que ya traiciono mi amor por ti, el destino nos ha traído de vuelta al comienzo, la manzana ha caído a nuestros pies. Pero esta vez la oscuridad no esta en nuestros ojos, si no en nuestro corazón…
Len: Sabes que no puedo negarme, seria atentar contra ti y es algo que no puedo permitir, si el destino nos quiere separar, no seré yo quien lo permita.
Rin: Amémonos por ultima vez y regresemos a nuestra soledad, suspendidos en la eternidad, no era un castigo tan fuerte, que cuando te hacen permanecer alejado del ser que amas…
Dos jóvenes se aman con pasión y ternura, abrazados permanecen bajo el árbol, en su cama de hojas, han decidido enfrentar su cruel destino, no permitirán que se les separe, los dos han decidido huir de la sociedad, buscando su propio paraíso, las cuentas se entregaran al final, pero mientras se amaran, el destino no los burlara.
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