Este es un Slash de Twilight, tome prestados a los personajes de la autora, dándoles otra vida. Si no te agrada este genero favor de no leer, no se aceptan quejas.
Advertencia: El contenido tiene lenguaje muy fuerte, personas sensibles favor de abstenerse.
¡Desnuda tu cuerpo para mi Edward!- sonó su potente voz como la de un trueno, sus ojos color chocolate parecían atravesarme, quise oponerme a sus deseos pero no salió sonido alguno de mi boca, sentía como mi garganta se secaba tan seco que me producía dolor siquiera intentar tragar saliva, era como si mi cerebro se desconectara de mi cuerpo impidiéndome mover con libertad- ¡Te dije que te desnudes para mí!- rugió nuevamente su voz pero esta vez acompaño la orden de acciones, le vi ponerse en pie tan alto e imponente como solo él podía ser, traía puesto pantalones negros de salir y una fina camisa de manga larga color vino, alrededor del cuello aun traía la corbata, dio dos pasos antes de que su manaza me tomara por la muñeca con tal fuerza que si no fuera por esa presión ejercida sobre mi frágil cuerpo yo seguiría clavado en el suelo.
-¿Eres estúpido? No vez que soy un tipo como tu…- sentí que la voz me brotaba de pronto a lo que proteste haciéndole ver que yo no era otro de sus subordinados, con mi mano libre intente liberar mi brazo izquierdo, tense mi cuerpo para hacer mayor peso y que no le fuera fácil maniobrar me, incluso lance patadas al aire, pude notar que patee algo, tras un incomodo silencio note que la parte de enfrente a la altura de la rodilla de su pantalón tenia la marca de mi zapato, no supe porque pero sentí una angustia, mis ojos lentamente recorrieron el trayecto siguiendo las formas de su cuerpo hasta dar con su mirada y me quede de hielo al ver como lucia un inmutable rostro sombrío-L-lo siento… pero… me asustas…- no sabía siquiera porque demonios pedía perdón cuando era más que obvio que yo era la víctima de esta situación.
Una mueca que suponía una sonrisa cruzo su rostro, sentí como mi sangre se helaba y un viento terriblemente frío cruzaba mi columna, estoy seguro que mi rostro palideció al tiempo que mis ojos se abrieron desmesuradamente- ¿Jacob…?- balbuceé su nombre con la esperanza de que habría entrado en razón.
-¿Lo sientes?- escuche su voz que sonaba serena, su rostro se relajo pero… por un segundo mi mente se quedo en blanco, no estaba preparado para ver esa expresión tan calmada en su rostro, le vi llevarse la mano hacia el nudo de la corbata pasando sus dedos entre ella y sin mayor esfuerzo lo desato dando un tirón para sacársela-¿No fuiste tú quien vino a mí a pedir dinero porque la estúpida de tu mujer está embarazada? ¿Olvido algo? Oh cierto… y estas a punto de perder tu casa por una mala inversión- escupió cada una de esas palabras con tanto rencor, era más que obvio que no me había perdonado nunca el que le robara a Bella cuando estábamos en preparatoria… los 3 habíamos crecido juntos siendo vecinos, no había cosa que no hiciéramos, no fue sino hasta secundaria que él me confesó sus sentimientos por Bella, nunca había sido mi intención dañarlo, pero ese instinto de competencia broto en mi… En preparatoria logre hacerla mi novia, ese fue el fin de una amistad de años, nuestra relación no fue la misma, Jacob se mudo, no fue hasta hace un año que el regreso. Mi situación actual no era la mejor con un hijo por venir y una mala inversión en el negocio mi mundo se venía abajo…. Ese mundo que construí en base al dolor de mi amigo.
No hubiera pensado en venir a pedirle dinero, si no fuera porque me lo encontré en aquel bar hacia 2 días, luciendo ropa fina, con ese porte de modelo las chicas estaban a su lado como moscas, pensé en no hablarle pero fue él quien me reconoció, al final termine contándole mi situación actual, se mostró consternado y ofreció prestarme dinero así como darme un empleo en su compañía, habíamos quedado de vernos aquí en su casa, pero nunca imagine que él me guardara aun todo este resentimiento ¿era normal odiar a alguien por un asunto que paso hacia años siendo unos mocosos estúpidos?
-¡¡Ya no quiero tu dinero!!- grite con todas mis fuerzas mostrándome serio ante él, realmente me molestaba que me tratara peor que una prostituta, sabía que no era buena idea recurrir a Jacob, pero quería creer que aun seguía siendo ese chico de nobles sentimientos que alguna vez fue mi mejor amigo, me asqueaba ver en la clase de pervertido que se había convertido ¿Tanto me odiaba para tratarme de esta manera?- Así que suéltame, olvida siquiera que vine a pedirte prestado…- esto último lo dije bajando la mirada, estrelle mi puño libre contra la alfombra del suelo que amortiguo el impacto, sentí el dolor hacer mella en los huesos de mis dedos.
De nuevo el silencio incomodo reino en la habitación, contuve mi respiración expectante hasta que sentí como la fuerza que el ejercía en mi muñeca parecía relajarse, solo hasta entonces logre respirar aliviado, sin atreverme a verle a la cara dije con tono lastimoso- No volveré a pararme ante ti Jacob… yo…aaaargh… ¿qué demonios…?- grite al sentir como sus dedos se aferraban en un puño de mi cabellera, este tiro de mi cabeza hacia atrás con violencia haciendo que alzara el rostro para ver sus ojos cargados de rabia contenida -¿Qué chingados haces?- grite llevando mis manos hacia su puño de hierro intentando zafarme de ese agarre que me hacía sentir arrancaría mi cabellera.
Este no se digno siquiera a darme una respuesta, con fuerza tiro de mi hacia arriba logrando me pusiera en pie en medio de un grito de dolor, iba a protestar pero sentí como mis ojos se nublaban por lágrimas y mi garganta se cerraba después de que su puño libre se impactara con lujo de violencia contra la boca de mi estomago, fue humillante sentir como ese dolor me obligaba a doblarme hacia enfrente llevándome ambas manos a mi estomago al tiempo que el tiraba de nuevo de mi cabello haciéndome avanzar hacia la cama matrimonial de la habitación, me sentía como una maldita muñeca de trapo en sus manos.
-¿Eres tan patético para creer que puedes venir hacia mi humillarme pidiéndome dinero prestado para que salves tu hogar? Ese hogar que formaste con la mujer que una vez te dije ame más que a nada en el mundo… ¿Qué tan cretino puedes ser tu Edward?, que sin tomar en cuenta mis sentimientos te dignaste a venir pavoneándote ante mi presumiéndome tu perfecta vida al lado de Bella, y del próximo nacimiento de tu hija- Su voz cada vez subía mas de tono cargándose de una ira que estaba próxima a estallar, sin soltar mi cabello me obligaba a verle mientras yo respiraba con dificultad por el golpe antes recibido, el siempre había sido bueno en los deportes y eso se notaba en su musculatura, por mi parte siempre fui mas del tipo delgado, me obligue a verle a los ojos, sabía que debía enfrentar su coraje, pero no entendía porque la saña de su parte, me asustaba imaginar que mas podría hacer para calmar la ira que le dominaba- ¿Es mi problema que seas tan pendejo para haberte dejado estafar?- alzo la voz, y simplemente no reconocía al hombre frente a mí, este no podía ser aquel chico gentil.
-Ja…Jacob… si ya estas feliz de haberme humillado… déjame ir…- mi voz apenas salía, en verdad me costaba hablar, lo que más odiaba era lo lastimero que sonaba.- ¿Es que acaso tu odio hacia mí es tan grande?- reproche a mi captor, no me percate en qué momento mi cuerpo empezó a temblar por el miedo, solo intentar imaginar que cruzaba por su desquiciada mente…- ¡¡Con una chingada que me dejes ir!!- intente dar un tono molesto pero creo que no sonó así.
-¡¡Jódete Edward!!- gruño el chico, sus ojos adquirieron un brillo que no dejaba lugar a dudas de que esto apenas iniciaba- ¿Quieres saber que es sentirse humillado? ¿Sabes que es que te partan el alma y aun así tener que seguir viviendo? – hizo una pausa su mirada se clavo en mi al tiempo que sus ojos volvieron a adquirir esa frialdad- Pues lo sabrás, te haré desear la muerte, te haré sentir como tu alma es desgarrada y aun así tendrás que vivir con ello…- me sentí como un prisionero al cual se le había dictado su sentencia.
-¿Qué quieres decir?- apenas mi voz se escuchaba, estaba consciente que el miedo invadía mi cuerpo, no me di cuenta cuando Jacob tiro de mi con tal fuerza que pase en un segundo del suelo a dar de costado sobre la cama, mi cerebro debió dar un giro de 360 grados ya que aun lo sentía dando vueltas en mi cabeza- Maldito seas… estúpido…- masculle con coraje buscando incorporarme.
-Bienvenido a lo más profundo del infierno…- escuche decirle, alcé la vista solo para ver cómo se impulsaba lanzándose a mí, fui embestido por ese fuerte toro llamado Jacob, apenas me había incorporado pero fui capaz de notar el golpe que se llevo mi cabeza contra la base de la cabecera dando un rebote, en mi cabeza todo se volvía confusión, unas ganas de vomitar me invadieron, mi vista se hizo borrosa, no supe cuanto tiempo dure aturdido, las fuerzas me había abandonado, ni siquiera pude rechazar su cuerpo aprisionando al mío, sus manazas sujetaron mis manos llevándolas sobre mi cabeza, para pasar a solo sujetarlas con su diestra, su cuerpo inmovilizo mi cadera, me costaba tomar aire teniéndolo encima mío.- ¿Alguna vez te ha tomado un hombre?- su voz me sonó burlona.
-¿Qué…?... es un chiste tuyo imbécil, ya déjame esto ya no es gracioso… querías humillarme lo has logrado, querías infundirme miedo hacia ti… ¡Me causas terror!- dije intentando zafarme de él, quería salvar lo pocos vestigios de dignidad que aun me quedaban, ya había admitido que yo no era nada comparado con el, así que esperaba me dejara en paz.
-Estas equivocado- dijo mirándome a los ojos, parecía como si no entendiera lo que yo había dicho, su gesto me recordaba al de un niño que es regañado sin comprender que ha hecho, en cierto modo sentí que podía relajarme, hasta que súbitamente volvió a adquirir ese rostro de piedra, conteniendo su ira- Yo no quiero humillarte, ni causarte terror, yo quiero destrozarte al punto de que seas un muerto en vida, que seas incapaz de poder sentir alguna emoción, que cuando veas a tu amada Bella y esa hija por nacer sientas asco y odio por tu persona, que sepas que aunque desees morir eres incapaz siquiera de hacerlo.- Se hizo un silencio, el aproximo su rostro tan cerca que pude sentir su aliento quemando el mío- Eso es lo que yo quiero Edward.
Mi boca se abrió varias veces intentando dar una réplica, pero no salían las palabras, me asemeje a un pez dando bocanadas expuesto al aire libre aguardando por su predador, así estaba yo en este momento, indefenso ante la espera de mi fin… no fue hasta que sentí como su mano abría de un tirón mi camisa, botando los botones, las yemas de sus dedos se deslizaron por mi caja torácica, estaba embelesado admirando mi cuerpo- ¿Así que este él es cuerpo que recibe las caricias y besos de Bella? ¿Cuántas veces su boca o sus manos se han pasado por aquí?- sentí que eso lo decía mas para el que para mí, mordí mi labio sangrándolo, ¿Qué podía hacer yo contra él?- Te arrancare de la piel cada uno de sus besos, cada caricia que ella halla impregnado en ti las desvaneceré Edward…- su voz parecía decidida ¿Pero que se suponía que él iba hacer para lograrlo? Pronto lo iba a saber y creo que hubiera sido mejor no saberlo.
-¿Qué dices ahora? No vez que solo son pendej… ¿AArgh...?- una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo cuando la boca de Jacob atrapo mi tetilla, dándole una mordida que casi juraba me la arrancaría, me revolví bajo su peso, pero siempre siendo sometido por su fuerza. Lo que él había logrado era poner hipersensible en el área donde mordió.
No conforme con ello su boca siguió mordiendo cada milímetro de piel, su mano libre también producía estragos, se había deslizado hasta mi pantalón burlando el zíper y el cinto como una serpiente escurridiza paso bajo mi bóxer tomando mi miembro en su mano, lo masajeo, intente resistirme, poner mi mente en blanco, pero mi patético cuerpo lo recompenso dándole vida a mi miembro que se ponía duro en sus manos, su lengua era hábil y lamia en el interior de mi oído, su aliento me quemaba, su lengua húmeda provocaba un shock en mi- Eres un cerdo sin moral Edward… ¿Ya viste que duro y mojado estas?- esas palabras derrumbaron la poca dignidad que tenia, no era mi culpa que mi cuerpo se sintiera excitado, nunca imagine que Jacob fuera un maestro en el sexo, pero no le daría más gusto, podía tomar mi cuerpo, pero me negaba a mostrarle que lo disfrutaba ¿Acaso lo estaba disfrutando?- Sabes, eso me hace pensar que Bella no te satisface o quizás después de todo eres un homosexual ¿Dime Edward acaso me quitaste a Bella porque no pudiste tenerme a mí?- esas palabras me incomodaron, que se creía este imbécil, era obvio que mi cuerpo respondiera después de todo yo no era un frígido.
Sentí como me desprendían de mi pantalón, quise negarme pero mis manos estaban prisioneras de él, se acomodo quedando entre mis piernas, bajo mis manos a la altura de mi estomago- Dime Edward, ¿Ella también te besa aquí?- su mirada estaba fija en esa parte, Salí un poco del trance en el que estaba para ver a qué se refería, entonces lo comprendí.
-¡Bastardo no te atrevas!- amenace, es que este tipo no se detenía ante nada- Te matare si te atreves si quiera a hacerlo Jacob- dije intentando soltar mis manos.
Es curioso que me amenaces cuando soy yo el que tiene el control- se movió, no me di cuenta cuando tomo su corbata hasta que sentí como la ajustaba en mis manos atándome- Peeeeeeeeero está bien no lo hare…- dijo él con tono razonable.
-gracias… ¿entonces me puedo ir?...- dije esperanzado de que hubiera recapacitado. Grave error, no podía ser más estúpido y crédulo…
El se sentó frente a mi abriendo su bragueta, pude ver cuán grande e imponte era, me tomo del brazo y tiro de mi hacia él- Lo harás tu.- dijo al tiempo que tomándome del cabello me obligaba a introducir en mi boca su miembro, sentí como me daban nauseas, tenía el pene de un hombre en mi boca… comencé a toser cuando él me empujo metiéndose profundo en mi garganta- hahahahahaha no te atragantes que tienes tiempo de saborearlo. ¡Oh! Y ni se te ocurra una pendejada como morder porque te juro te moleré a golpes- soltó una carcajada, me limpie la boca y le mire- ¿Aun quieres probar más? Hahahaha si que no tienes llene- se mofo al tiempo que volvió a presionar mi cabeza contra su duro miembro, esquive el rostro pero sentí como su pene frotaba mi rostro- No seas tímido Edward solo abre la boca- intente resistirme pero él me jalo por el cabello ahogándome de nuevo- Ya me aburriste seguro tu mujer es mejor en esto que tu.
-No la menciones con tu sucia boca- grite separándome de él- ¡Suéltame maldito perro, me asquea todo lo que me haces!- le mire desafiante, este solo me vio aguantándose una risa.
-Tienes razón eso aburre- Sentí como me empujo contra la cama, para cuando me percate de que planeaba ya lo tenía sobre mí, tomo mi excitación entre sus manos masajeándola, una oleada de calor me invadió cuando él lo introdujo en su boca, quemaba mi piel solo estar dentro de ahí, comenzó a hacer un movimiento ascendente y descendente, quise resistir pero mi mente se nublo y gemidos comenzaron a brotar de mi garganta, su mano masajeaba la bolsa de mis testículos, su boca parecía querer extraer todo de mi, succionaba con una voracidad que no me dejaba pensar, todo lo que me pasaba por la cabeza era el placer que me producía- ¿Te gusta? No te detengas por mi- me dijo acelerando sus caricias, no pude resistir mas sentí como me vine en su boca, este me vio complacido tragando mi liquido- Vaya, quien lo diría sabes bien Edward, pero no es justo que te lleves la diversión cuando a mi ni me complaciste- limpio su boca, yo respiraba agitado reponiéndome del orgasmo de hacia unos segundos.
El separo mis piernas colocándolas a sus costados, quise protestar pero antes de hacerlo en se coloco en mi entrada, empujo un poco y una punzada me hizo lanzar un grito- Du...duele… eso duele… para ahora mismo- proteste sintiendo como empujaba mas intentando entrar en mi interior.
Por toda respuesta el empujo mas hasta que se abrió paso en mi, el dolor se volvió más fuerte, cada movimiento de él me producía malestar, era como si me rasgaran por dentro- Ya estoy todo adentro… pero si no te relajas solo te dolerá- sugirió el moviéndose, sus embestidas me hacían pensar que me iba a partir en dos, pero lo peor es que no podía dejar de gemir, me lleve las manos a la boca en un inútil intento de acallar mi voz- ¿Por qué te callas? Disfruto oír tus gemidos, ni 100 vírgenes gimen de placer como tú lo haces- él se aferro a mi cadera bombeando con fuerza- Me…me vengo…- dijo al tiempo que en mi interior se vertía, su pene palpitaba en mi interior, el se dejo caer a mi lado, se veía extasiado, yo solo me sentía una piltrafa humana, hundí mi rostro en la almohada sintiendo que era una basura.
-Edward, vístete y lárgate de mi casa- su voz fría me ordeno marcharme ¿es que acaso las humillaciones no se habían terminado?- Ya lárgate de mi casa o es que quieres repetirlo- el veneno que dejaba correr era tan potente que me sentí morir, en medio de mi humillación tome mi ropa vistiéndome apresuradamente, el no me dirigió una sola mirada, en ese silencio me aliste y salí huyendo de aquel sitio, la luna fue la única testigo.
Los días siguientes me la pase en cama, Bella no paraba de preguntarme que me sucedía, pero nunca abrí la boca para decirle ¿Qué podía decir? Que mi antiguo mejor amigo me había violado… Escuche leves toquidos en la puerta, di permiso a que mi mujer entrara y el mundo bajo mis pies parecía moverse, a su lado fresco en un traje ejecutivo estaba el… Ese hombre que me había desgarrado, que había disfrutado con violarme…
-Edward mira quien vino a verte- sonrió amable mi mujer- Jacob me ha dicho todo- ella miro a ese hombre con una amplia sonrisa, era mentira que le haya dicho todo, sino ella no luciría así…- ¿Por qué no me dijiste que entrarías a trabajar a su empresa, ¿querías darme la sorpresa?
El llevo su mano al voluminoso vientre de mi mujer, con una sonrisa falsa él dijo- Me quede esperando que cubrieras tu puesto, dijiste que eras confiable por eso te contrate, además Edward con esta pequeña en camino no debes desaprovechar las ofertas de trabajo- El dio un paso hacia el interior de mi habitación, mi mujer se excuso para ir a traer algunos refrigerios, la puerta se cerró tras ella. El silencio reino en mi cuarto.
-¿Qué haces acá? Eres un… que te propones…- masculle en voz baja no quería que Bella se percatara de la situación, mire a Jacob acercarse hasta mi cama, se sentó a mi lado.
¿No lo dije? He venido por mi empleado- respondió él como si la situación fuera de lo más natural- Edward, a partir de ahora eres de mi propiedad, he absorbido la deuda que tenias por la hipoteca, así que tengo tu vida en mis manos- su mano se deslizo hasta mi entrepierna.
-Suéltame… Cabron… - aparte su mano de mí con repulsión.
Por toda respuesta el me tomo por el pelo con fuerza acercándome a su rostro, su boca atrapo la mía, sentí su lengua entrando a mi húmeda cavidad, como pude lo aparte de mi- Tu eres mío, a menos que quieras que le diga a tu mujer que su marido está en bancarrota y se prostituyo ante mi por dinero, cerraras el hocico y harás mi voluntad. – Su mirada se clavo en mi- No te hagas ilusiones, no siento nada por ti fuera del odio y desprecio, mira esto como mi forma de vengarme de ti, ya te lo dije ¿no? Lo que busco con todo esto.- Volvió a besarme.
La puerta se abrió y mi mujer entro, sonrió al ver a Jacob viendo un retrato de nuestra boda- Te perdiste una bella boda – dijo ella al chico de cabellos oscuros.
Hahahaha no te preocupes querida Bella, mientras seas feliz no importa si me perdí tu boda, estoy seguro que Edward haría “cualquier” cosa por tu felicidad- dijo el dirigiéndome una mirada que paso desapercibida para mi mujer. El dejo el cuadro en su lugar y se encamino a la salida.
-¿No te quedas a comer?- pregunto mi mujer al chico que se marchaba.
Ya comí, además tengo trabajo, solo vine a ver porque tu esposo no había ido a trabajar, pero si aun se siente mal, lo espero el lunes sin falta, permiso Bella- el me dirigió una mirada- Te espero Edward.
-Tranquilo, yo te lo mando sin falta- dijo ella mientras lo encaminaba a la salida.
Confió en ti, nos vemos- dijo el cerrando la puerta tras ellos.
Maldito…- masculle mientras lágrimas se deslizaban por mis mejillas, me había visto atrapado en una venganza, pero si mi familia estaría a salvo lejos de las garras de este hombre… creo que podría pagar el precio de su venganza…
Continuara……..
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada