lunes, 13 de junio de 2011

La mirada en el silencio

Me sentía bastante incomodo, sus ojos estaban clavados en mi como los de un halcón a su presa, a donde me moviera su mirada me seguía, ¿acaso no podía ver a nadie más? Di un resoplo mientras me volvía a mover de lugar, no era que me molestara que me observara, no era eso lo juro, pero era la forma en que lo hacía, sus ojos parecían estar fijos en mí, como si me analizara, era como si viera mas allá de mi alma, y eso me hacía sentir incomodo…

Le dirigí una mirada molesta, esperaba que eso la intimidara y me dejara de ver, pero esta ni por enterada se dio, al contrario me arrepentí de haberlo hecho, pues nuestros ojos se toparon y por una razón que aun no puedo describir no pude apartar la mirada de sus ojos, era como si me absorbieran, suena tonto lo sé, sentí un fuerte miedo, sus ojos parecían vacios, su mirada ausente y aun así tenían la fuerza de helar mi alma…

Sentí que mis piernas perdían fuerza, no es que me robara la energía ni nada absurdo, solo descubrí que tenía miedo, eso me hizo sentir ridículo, como podía ella hacerme sentir así, retrocedí un poco e intente despejar mi mente, talle con fuerza mi cien con las yemas de los dedos, di unas vueltas en mi lugar, parecía león enjaulado, eso me incomodaba, me estaba volviendo loco, sentía como la sangre se agolpaba violenta en mi cabeza, mire disimuladamente hacia ella y note con horror que me seguía viendo, eso era mas de lo que podía soportar, intente respirar profundo, no podía dejar que me sacara de quicio.

Si lo sé, ¿Por qué no me iba? Porque no podía dejarla ahí sola, no era un desalmado para abandonarla ahí, a demás no me molestaba ella, solo me molestaba el hecho de que me viera, intente razonar, vamos es solo una mirada me dije a mí mismo.

¿Una mirada? ¡¡No era la mirada maldita sea!! Era la forma en que lo estaba haciendo, era como si me quisiera decirme algo y en lugar de decirlo solo me veía, porque simplemente no me dejaba de ver, porque simplemente no miraba a alguien más, ¿por qué?…

¿Por qué?… ¿por qué?… ¿por qué?… ¿por qué?… ¿por qué?…

¿Qué es lo que quieres? Pregunte ya enfadado, pero se limito solo a verme sin decir nada, con esa maldita mirada que parecía preguntar algo, ¿entonces si me quieres preguntar algo? Dije al tiempo que fui hasta donde estaba ella, la mire y me di cuenta que no podía verla a los ojos, tenía algo que me impedía sostenerle la mirada, esta era vacía, altiva, acusadora, no miento no era acusadora, solo altiva y penetrante.

¿Qué quieres? Pregunte de nuevo y ella no respondió, solo me miraba tan fijamente como si supiera que eso me desquiciaba, parecía regocijarse viéndome así.

¿Estás molesta? Es eso verdad… o acaso estas decepcionada de mi otra vez, porque simplemente no lo dices, porque solo me miras… di que soy un fracasado, que soy lo peor que te paso, que ya estas harta de mi, solo dilo y deja de verme de esa manera. Dije molesto, me di cuenta que ella solo me veía, y eso comenzaba a enfadarme, exasperarme mas y mas. Odiaba cuando solo me miraba y no decía nada, eso era peor que oír sus gritos y reclamos.

Ya dilo maldita sea, ya dilo, estoy acostumbrado a que me lo digas siempre, nada te parece, siempre hablas y hablas una y otra vez, quejándote de mí con tus amigas, diciendo que soy el peor error de tu vida… Solo di que me odias… mamá… solo di que me odias mucho… pero deja de verme…. Por favor…. Ya no me mires mas… yo no quise pegarte… es eso verdad, te molesto que te levantara la mano ¿verdad?... yo no quería hacerlo pero estaba molesto…Yo no quise matarte mama…. Por eso estas molesta verdad…. Por eso me miras así…

Cerré los ojos porque ya no resistía su mirada acusadora, solo me veía así… desde su cama… con sus ojos vacios… con su mirada acusadora… con esos ojos penetrantes que me han vigilado desde que nací… reclamándome el haber venido al mundo… siempre tuvo reclamos para mi… incluso ahora que yace fría e inerte sobre su cama… donde yo le arrebate la vida que ella me dio años atrás….

Hermanos de Sangre

“Cabello de plata, es un no me olvides”

¿?: ¡¡¡Hola pequeña!!!- Sonríe el niño saludando a una pequeña de 1 año, con su manita derecha le acaricia una mejilla.

¿?: Oda, oda- saluda la pequeña entre risas, realmente se veía adorable con sus bellos ojos grises y esos extraños lunares verdes, traía puesto un vestido blanco, y en la cabecita llevaba una corona de flores, su cabello era corto a la altura de la barbilla, lacio y de un plateado.

De hecho lo único que esos dos pequeños compartían era la característica del cabello, pues los dos poseían un cabello plateado, el niño tendría unos 8 años.

La gente del pueblo observaba a los dos pequeños que reían amenamente, y después reparaban en el hombre atractivo que los acompañaba, media cerca de 1.90, su cabello era del mismo tono que los niños, de tez morena, facciones varoniles y atractivas, un elfo en todo su esplendor, este veía a los niños jugar, se notaba en su mirada que algo lo inquietaba, de vez en cuando dirigía una mirada a su alrededor, hasta que por fin logro ver a quien esperaba.

¿?: Lamento haberte hecho esperar Arjhan- sonrió una mujer muy atractiva, humana al parecer.

Arjhan: Descuida Reiki, me alegra que llegaras- saludo cortes, pero al mismo tiempo desconfiado, sabía que algo pensaba decirle pues la había notado muy seria cuando le llevo al niño- ¿de qué querías hablar?

¿?: ¡¡Mami!!- interrumpió el niño al ver a su madre llegar, corrió y la abrazo- Mira, mira la bebe, el dice que es…

Reiki: Hijo, necesito hablar un poco con el… podrías seguir jugando con la bebe- dijo ella interrumpiendo al niño.

¿?: Si mami, es muy simpática la bebe.

Los 4 caminan un poco hasta llegar a una arboleada donde los niños comienzan a jugar, y la mujer les dirige una mirada vaga, el hombre sigue su mirada y ve también a los dos niños, se hace un silencio hasta que el decide preguntar.

Arjhan: Y bien… que es eso que quieres decirme- dijo con tono serio.

Reiki: Ha llegado el momento…-hace una pausa ella- Ya no quiero que vuelvas mas por este pueblo…

Arjhan: ¿Qué dices? – dijo asombrado, eso no lo esperaba, se imaginaba que hablarían del niño, el que el necesitaba un padre pero no que ya no volviera por ahí, tras pensarlo un poco pregunto- No entiendo porque tomas esa decisión… Hace unos años…

Reki: Hace unos años era otra cosa… - su voz parecía quebrarse- Te amo… - baja la mirada- Te ame y te amo… por eso me entregue a ti aun sabiendo que tenias prometida… después nació el… se que te has preocupado al venir a verlo continuamente y que te has ocupado de nosotros…- hace una pausa pues la voz se le comenzó a quebrar- Pero…ahora ya tienes a tu propia familia…

Arjhan: Aun así no puedes pedirme que deje de ver a mi hijo… Getsu es muy importante para mí y lo sabes- se queda callado tratando de pensar, muchas cosas le pasaban por la mente- No lo entiendo…

Reki: No es difícil de entender…- hace una pausa, da un paso hacia atrás, coloca su brazo derecho sosteniendo su codo izquierdo, baja la mirada y tratando de controlar su voz dice- Ahora estas casado… sabes que pasara cuando las personas del pueblo se enteren de que eres un hombre casado…- cierra los ojos imaginando la palabra “Bastardo” no quería que su pequeño fuera catalogado de esa manera, por el tiempo que él había sido soltero ella había inventado que era su marido, y como él era un invocador pues inventaba excusas cuando él debía partir, pero ahora era diferente, el ya estaba casado, y las noticias viajaban rápido y más en esos lugares en los que los viajeros iban y venían constantemente.

Arjhan: No permitiré que dañen a mi hijo de esa manera, y lo sabes Reki- dijo él un poco dolido por las palabras de ella, aunque bien sabía que era cierto, la gente solía ser muy cruel y mas con esos niños, el amaba a esa joven de ojos verdes y tez clara, y habría deseado poder unir su vida a la de ella, pero su matrimonio con Samara ya había estado pactado para unir a los pueblos de ambos, y no podía exponer a su gente solo por su felicidad propia… apreciaba a la madre de su hija pues era una dulce mujer y la conocía desde hacia tiempo, pero sentía el amor y la pasión por la madre de su hijo, y esta decisión le calaba en lo más profundo de su ser, los dos pequeños eran muy similares.

Reki: Si de verdad nos amas-hizo una pausa, avanzo hacia él y le acaricio el cabello hundiendo sus dedos en su plateada cabellera- Por favor déjanos ir… déjame conseguirle un padre a mi hijo, un padre que cuide de él, un padre que lo proteja, déjanos tener una vida normal, no nos marques por favor… el siempre sabrá que eres su padre.- ella lo miraba a los ojos, sus bellos ojos verdes estaban bañados en lagrimas, el dolor se reflejaba a través de ellos.

El la abrazo, sabía que quizás ese sería su último abrazo, sentía como le desgarraban el alma, pero también comprendía que ella tenía razón, no podía ser tan egoísta como para privarla de un hogar, el había tomado su decisión tiempo atrás al casarse con sámara, ahora ella tomaba la suya al decidir dejarlo, el sabia que en parte ella quería respetar a quien ahora era su esposa, debía admirar a esa mujer, que se retiraba como un digno adversario que sabe que ha perdido la batalla y aun recoge el poco orgullo que tiene para marcharse dignamente.

Arjhan: Por favor, quiero que esto lo conserve el- dijo al tiempo que se quitaba una cadena delgada donde venia el emblema de su familia, lo tomo en ambas manos y aplicando un poco de fuerza lo partió a la mitad, el lado izquierdo se lo entrego a ella- Por favor Reki, quiero que el porte este emblema, es mi forma de estar cerca de él, de verlo como mi heredero, el día que el necesite de mi, con este emblema será recibido en mi hogar, júrame que se lo darás- suplico él, tomando las manos de ella entre las suyas.

Reki: Te lo juro…- ella tomo el emblema y lo guardo entre su ropa.

Él le pidió que le permitiera estar al lado de su hijo lo que restaba de el día, ella acepto, y por ese día el fue el hombre más feliz y mas desdichado del mundo, feliz por estar en compañía de la mujer que amaba y de sus dos hijos, viéndolos jugar y reír, y el mas desdichado porque al caer la noche perdería esa felicidad, como si nunca hubiese existido, abrazo y beso a su hijo lo mas que pudo, pero la felicidad nunca es eterna, y anunciando el fin llego la noche, la mujer le hizo una seña de que había llegado el momento, ella lucia tan triste, el se acerco a su hijo y trato de explicarle algunas cosas.

Arjhan: Getsu… debo decirte que debo irme…

Getsu: volverás a ir de viaje papi- pregunto curioso el pequeño

La pequeña estaba tomada de la mano del niño, se aferraba a su bracito mientras repetía su nombre, ajena a lo que estaba sucediendo en esos momentos.

¿?: ¡Su! ¡Su!- repetía ella llamándolo.

Arjhan: Esta vez…- hizo una pausa sintiendo que la voz se le quebraba- esta vez no podre regresar… Pero quiero que cuides mucho a tu mami…

Getsu: ¿Por qué no podrás regresar papi?- pregunto comenzando a llorar, pareciera que había captado el dolor de sus padres.- ¿Acaso ya no me quieres? O es que soy un mal niño…

Arjhan: No digas eso hijo- se apresuro a corregir, porque cada palabra del niño era como un puñal clavándosele en su corazón- Te amo, y eres el mejor niño que pueda existir, eso debes recordarlo, es solo que hay cosas de adultos que aun no comprendes….- hizo una pausa, le dirigió una mirada a Reki quien se encontraba llorando- Cuando seas mayor tu madre te lo explicara… por el momento solo quiero que sepas que te amo más que a nada en el mundo.

¿?: No odes su…- dijo consternada la pequeña al ver llorar a todos, lo que ocasiono que también ella llorara, y se abrazara al niño.

Getsu: ¿algún día volveré a verte papa?-Inquirió el niño mientras abrazaba a su hermana, haciendo que el preguntara lo siguiente- ¿Manthy también se irá?

Arjhan:… Si, ella debe ir conmigo, pero te prometo que nos volveremos a ver…- dijo el imprimiéndole decisión a sus palabras.- Mientras por favor se buen niño con tu mama, acepta las decisiones que ella tome y nunca le reproches nada, ni la juzgues, los buenos hijos son aquellos que honran y respetan a sus padres, incluso cuando parezca que están en un error.

Getsu: Si, te lo prometo padre- dijo el sonriendo.

Arjhan: te daré un consejo hijo y espero nunca la olvides- dijo el esbozando una sonrisa- “La luz en una persona es tan fuerte como su corazón lo sea, por más fuerte que sea la oscuridad a tu alrededor, solo es eso oscuridad exterior, y esta nunca podrá corromperte si tu corazón es fuerte”

Getsu: mi corazón es fuerte papi- dijo dándose un golpecito en el pecho.

Esa noche partió un caballo con dos jinetes, el camino fue bañado con las lagrimas que iba derramando ese elfo de cabello plateado, a la luz de la luna pareciera que la misma luna lloraba, como si hubiera perdido algo. Entre sus brazos sostenía a una pequeña de cabellos plateados, que dormía profundamente, de su cuello pendía un collar que llevaba la mitad derecha de un emblema. El emblema representaba a un dragón entrelazado con la luna, y representaba al clan de los elfos “Dragones de Plata” pues se decía que era una dinastía de elfos la cual era tan antigua como los dragones, y al igual que los dragones eran fuertes guerreros y sabios, una de sus características eran sus cabellos y ojos de plata.

En ese pueblo, había quedado la otra mitad… pero era seguro que algún día volverían a unirse para ya no separarse, porque ese era su destino.

Atacame

Estoy preparada, atácame de frente y te prometo que no te odiare...

Mi mente se ha envuelto en una coraza de confusión para poder sobrevivir,
al corazón hace tiempo que no lo escucho pues ha delirado después de varios ataques.

Y simplemente a este no sobrevivió…

Sin dolor no existe el perdón, sin perdón no existe el amor.

Grito y lloro en mi habitación interna,

Pateo la puerta una y otra vez…


Mi mente se ha ido perdiendo en sus propias trampas…

Todos dicen que eres perverso,
y que tras mi vida vas...
Yo solo te digo;
no tengo guardia, no deseo pelear…
da tu mejor golpe y déjame en paz.

Extiendo mis brazos y dejo la guardia abierta

Hazlo ya… no te detengas…

No te odiare…


Me sacaste de mi soledad,
me despertaste de la profundidad
del abismo en que me resguardaba...

Tu voz engañosa se volvió
y mi corazón que deliraba
apuñalo mi razón.

La batalla se esta librando
y nadie quedara en pie,
en ruinas quedara todo mi ser...

Sálvame... mátame...
pero hazlo ya...
no quiero seguir agonizando...
Solo por ti...

Eidan

Bienvenidos a Syriath, es el tipo de ciudad en el cual les agradaría vivir, el aire no esta contaminado, las personas aun poseen humanidad, la vida de los habitantes trascurre en una armonía monótona, nuestro gobernador procura el bienestar de todos, así como asegurar nuestra paz.

Mi nombre es Eidan, hasta hace unos días mi vida transcurría en el más estricto anonimato, nací, crecí y he vivido durante 28 años en esta ciudad, ¿Qué si me agrada Syriath? Por supuesto hoy en día uno no puede vivir en mejor lugar, las personas poseen hogares y trabajo estable.

Pero las cosas no siempre pueden quedarse estáticas… Hay quien dice que si la vida no nos ofreciera pequeñas emociones caeríamos en una rotunda monotonía que puede acabar con la vida de hasta el más cuerdo. Pero ese no hubiera sido mi caso… yo amo la costumbre, el siempre saber que pasara en tu entorno y no bajo la angustia del futuro incierto.

Después de ese maldito día mi cabeza se ha visto bajo presión… incluso mis allegados cuestionan mi comportamiento, pero si en ellos hubieran sembrado esta semilla de la duda… supongo también se pondrían así…

Johan era un buen amigo que trabajaba para el gobierno, comencé a notar un cambio en su conducta por lo que al principio solo pensé estaba enamorado, de esta manera le reste importancia al asunto. Note que se había vuelto desconfiado, hablaba en susurros como temiendo que le escucharan hablar.

No fue sino después de 3 semanas que recibí una llamada de Johan donde me pedía hablar conmigo. Me cito en un modesto bar en el cual las personas suelen ir para relajarse, platicar o hacer nuevos amigos.

Llegue puntual a la reunión me sorprendió ver que el ya estaba ahí; Johan era un hombre de 30 años alto, de ojos color chocolate muy similar a su cabellera la cual siempre cargaba pulcramente cortada, ni soñar verlo con barba, admito que me impresiono verlo con el cabello largo y descuidado, con la ropa desaliñada siendo que su apariencia en general era la de un bibliotecario.

Por la hora ya había grupos de personas dentro, el aire estaba cargado de perfume tanto de hombre como de mujer combinado con el olor a cigarrillo y la gama de distintas bebidas, en conjunto creaba una mezcla que no resultaba repulsiva sino en cierto modo resultaba atrayente. Me abrí paso entre los presentes buscando a mi compañero.

Ahí estaba el agazapado en un rincón fuera del alcance de la vista de todos, note varios tarros en la mesa lo que me hizo suponer llevaba tiempo en ese sitio. Apresure el paso hasta llegar a la mesa, este levanto la vista centrándola en mi ¿Qué pudo pasarle para caer en este estado? ¿Cómo podía un hombre convertirse en algo así?

-Eidan… siéntate amigo- su voz sonaba apagada.

-¿Johan estas bien?- hice una pausa dándome una reprimenda mental- “obvio no esta bien basta ver la pinta que se carga encima yo realizando preguntas innecesarias”- hice una negación con la cabeza al tiempo que me sentaba, lo vi a los ojos aguardando el deseara hablar.

-No lo estoy…-murmuro me costo un poco entenderle ya que hablo bajo, aun así prosiguió me pareció había iniciado un monologo- Como puedo estarlo después de lo que me he enterado… Androide… ¿Qué carajos es eso?...como iba a saberlo… si no hubiera decidido saber mas… pero ahora lo se y no puedo sacarlo de mi cabeza…Ayúdame Eidan- dijo esto clavando la mirada en mi, sus palabras me tenían desconcertado.

-¿De que estas hablando? ¿Qué diablos es un Androide?- lo cuestione –Créeme amigo si no me explicas deberé pedirte vayas al psicólogo.

Johan me observo como sopesando si debía confiarme su secreto, al final simplemente lanzo un largo suspiro antes confesarme que lo tenia tan agobiado.

-El gobernador….- dijo el.

-¿Qué tiene nuestro gobernador?- respondí impaciente le gustaba hacer pensar de mas a mi cabeza.

-E...el... es…- hizo una pausa, sus manos se cerraron en puños con tal fuerza que note iban poniéndose blanquecinos - Es un Androide…-soltó al fin, pero yo no entendí a que se refería.

-¿Perdón? ¿Un que?-exclame sin apartar de el la vista, ese termino nunca lo había escuchado.

-Descubrí documentos pero su gente lo encubre… es un robot… uno con una apariencia humana…- hizo una pausa como queriendo organizar sus ideas- Mira por mi posición en el gobierno un día al estar en el archivo principal encontré un documento que hacia mención de algo llamado Androide, que son capaces de verse como nosotros pero ellos no sienten nada, no piensan por voluntad propia… nuestro gobernador es uno… Su gente lo manipula… y me temo que están al tanto de que lo se… tengo miedo….- sus ojos me mostraron la angustia por la que el pasaba.-No quiero morir…- su voz se entrecorto.

Después de esa cita en el bar olvide el asunto, me parecía tan inverosímil ¿Cómo podría nuestro gobernador ser una de esas cosas? El abrazaba y besaba a nuestros pequeños, sonreía a las amas de casa… simplemente Johan había perdido la razón.

Y eso habría seguido pensando hasta que me entere de que el había muerto… nadie supo decirme los hechos que rodearon su muerte, después de eso he vivido en una constante paranoia ¿Y si saben que yo se la verdad? ¿Se atreverán a matarme? Me ha parecido ver personas de trajes caros observándome, he mantenido el aplomo y no me muestro nervioso mucho menos les hago saber que vivo en constante pánico. Hago mis actividades normales, siempre risueño… Pero la verdad es que el miedo recorre mi ser…

¿Por qué simplemente Johan no se guardo su estupido secreto?... ¿Y que si el gobernador es una de esas cosas? No se lo pudo decir a alguien más… Ahora mi vida esta en riesgo…

Tenia que hacer algo… así que se me ocurrió ir directo con el gobernador, podría hablar con sus manejadores y decirles que su secreto estaría a salvo conmigo que yo no iría de lengua suelta como lo hizo Johan… ¿Pero si eso no les parecía suficiente?... no tenia opción a menos que deseara vivir como un perseguido hasta que me desquiciara….

No me sorprendió que me recibieran de inmediato, era como si esperaran que yo fuera ante ellos.

El gobernador estaba sentado en una silla con respaldo grande, portaba un traje gris oscuro, un hombre alrededor de los 60 años de apariencia amigable, pero con unos ojos que parecían escudriñar tu ser.

Me invito a sentarme y pidió a sus hombres esperaran a fuera, a lo que estos tras mirarle decidieron seguir su orden, pero sabia debían estar afuera alistándose para cualquier contratiempo listos para aniquilarme si yo no cooperaba.

-¿Qué tanto sabe Sr. Eidan?- inquirió de forma directa, tan directa que no me dio tiempo de pensar una respuesta.

-Sobre… sobre la creación de un Androide….- me mordí la lengua debí haber mentido…

El se puso en pie avanzando hacia mí, caminaba a mí alrededor en círculos evaluándome, similar a un ave de carroña a su presa, me maldecía en mi fuero interno por no haber dado una mejor respuesta.

-Es lamentable eso… - dijo al fin helándome la sangre yo sabia que significaba eso… solo pensaba en mi amigo muerto.- Le prometo que todo será como antes…- se giro mirándome con las manos tras su espalda- Pero no me vea así, le prometo que no sufrirá su amigo ni lo sintió y ahora esta en un mejor lugar.

-Y…yo no lo diré… Enserio… solo quiero irme- chille aterrado- Déme la oportunidad de mostrarle que no soy una amenaza….

Lo mire sacar algo de su bolsillo- Descuide esto no le causara dolor- dijo el mirándome con una sonrisa, observe lo que llevaba en su mano y sin pensarlo mas me lance sobre el.

El hombre no se lo esperaba lo había tomado con la guardia baja, me veía sin comprender como había pasado eso, pero únicamente pensé en mi supervivencia, no dejaría que un bastardo androide me matara como lo había echo con Johan, así que saque el arma que llevaba en el bolsillo de mi chamarra, estupidos no me habían revisado al entrar confiados de que yo era inofensivo, lleve el cañón a la cabeza del hombre y jale el gatillo, por un instante el lugar se lleno del olor a pólvora y vi algo salir de la cabeza del gobernador muerto.

Me separe de su cuerpo, los nervios se apoderaron de mi ¿Lo mate?... si lo había hecho… pero no importaba era un robot… ¿Castigaban por matar robots? Me aproxime a su escritorio donde mire un registro, lo abrí leyendo entre paginas era la información sobre el androide… pero había mas, era como una bitácora… la leí por segundos, minutos… realmente no lo se… me sentía asqueado…me hice ovillo en un rincón balanceándome de atrás hacia enfrente…

Bitácora de Isaac A.

He cumplido 22 años y sigo trabajando en la creación del robot perfecto, capaz de emular de forma natural las emociones humanas, no por que se les programe para ello, si no para que en verdad puedan manejar el raciocinio, se que lo lograre algún día….

Hoy es mi cumpleaños numero 31 hay dos eventos de importancia la primera es que he logrado crear mi primer androide con emociones humanas ha sido increíble, y el segundo evento… una epidemia a asolado a la humanidad… es triste verles morir sin que podamos hacer nada para detener eso.

Cumplir 40 años no es divertido cuando has visto extinguirse el continente americano…seguido de Asia, África, Europa… mi grupo y yo seguimos trabajando en mi proyecto si pudieran ver lo que hemos logrado…

Nunca pensé que a mis 45 años seria el ultimo ser vivo sobre la tierra pero no estoy solo he conseguido crear mas de mis amadas creaciones, ellos son mi orgullo y la única razón de permanezca cuerdo, he ido levantando la ciudad repoblándola de Androides, que nunca sabrán que lo son. Al haber muerto la humanidad no existe una base para que ellos sepan que no son normales.

Hoy he cumplido 58 años han sido de lo mas especiales la ciudad ha sido exitosa, las personas viven en paz, aunque hay un hombre llamado Johan que al parecer ha corrompido su sistema… tendré que repararlo o podría poner en caos todo lo que amo.

Hoy veré a mi amado Eidan, fue mi primera creación, hacia años que no le veía, pienso que Johan pudo haber corrompido su sistema así que deberé ajustar sus recuerdos como siempre lo hago, me gusta ver su rubia cabellera como el trigo y sus ojos azules me traen mucha nostalgia por que base su imagen a la de mi hermano muerto, cada vez que debo darle mantenimiento platico con el, me hace sentir que donde quiera que este mi hermano el debe estar orgulloso de mi. Estoy orgulloso de haber creado esta ciudad de Androides…

-Lo…lo siento…- balbuceaba Eidan en su esquina, se puso en pie tomando el diario de ese hombre que le dio la vida y al cual el se la arrebato, tomo el aparato que antes creyó puso en peligro su vida descubriendo que era un control. Salio y apago a los guardias, los reprogramo para estar bajo sus ordenes, a la ciudad se les informo que el gobernador falleció placidamente en su cama, siendo el joven Eidan quien seria el nuevo gobernador.

Sentado en su despacho miraba la foto del creador alzando su juramento- Padre, tu secreto murió contigo, me encargare de que tu sueño siga viviendo…nadie sabrá la verdad.